jueves, 24 de octubre de 2013

A eso llamamos fecha de clásicos



En el fútbol profesional colombiano se acostumbra, desde que se juegan los
torneos cortos, a jugar una denominada fecha de clásicos que se juega en la fecha
9. Se busca con esto atraer con más fuerza la atención de los hinchas jugando
más veces este tipo de partidos.





Foto tomada de: www.cambiodefrente.net

Por ejemplo, uno de los encuentros con más historia en Colombia es el bogotano
que protagonizan Millonarios e Independiente Santa Fe. Estos partidos van más
allá de los puntos y se juega el respeto con el eterno rival de patio. Pero partidos
como este han llegado a perder su emoción cuando se repiten tantas veces como
las que se ha visto el clásico bogotano este año. Los equipos jugaron: 2 partidos
por la Súper Liga, 2 partidos por Copa Postobón, y han jugado 4 veces en Liga
Postobón, dejando un saldo de 8 partidos en menos de 8 meses.

Por otro lado, se puede notar que en clásicos como ese se ha perdido la esencia
con la poca cantidad de boletas que dan a los hinchas visitantes, si es que las
dan, dejando de lado una cultura en la que cada partido entre dos eternos rivales
se juega con 70% de los hinchas locales contra el 30% de los visitantes.

Otro factor importante es la falta de algunos equipos históricos en la primera
división, como es el caso de equipos como Pereira, América, Real Cartagena, los
cuales han dejado la categoría y con eso se han modificado los clásicos. Once
Caldas ahora juega con Quindio, Cali con Pasto y Junior con Cúcuta.
Por lo que hoy yo me pregunto… y los ¿clásicos? ¿En realidad es necesaria esta
fecha especial con los partidos “históricos” o se hace más por relleno y por jugar
un partido de más en la fase de todos contra todos? De los clásicos hoy solo
quedan dos, el ya nombrado bogotano, y el clásico paisa entre Atlético Nacional e
Independiente Medellín.

El último factor importante, es la notable violencia que existe en el fútbol
colombiano, en donde no hay respeto por los demás ni se acepta que las
personas piensen o digan diferente. Victimas como Pablo Contreras, un hombre
de 66 años quien fue asesinado por un hincha de Millonarios, quien intentaba
agredir al hijo de Contreras. Este reaccionó para proteger a su hijo y terminó
siendo agredido con arma blanca y posterior a eso falleció.

Con todo esto quiero invitarlo a usted, señor lector, a pensar si en realidad
debemos aceptar que nuestro fútbol llame “clásicos” partidos entre Equidad
o Alianza Petrolera, o debemos hacer algo para que esto cambie y que esos
partidos históricos guarden toda la mística que venía con ellos.

Realizado por:

Daniel Felipe Garzón Rueda




@CambioF @Dgarzon95

martes, 8 de octubre de 2013

Selección Colombia, Cabeza De Grupo






Como avispero sacudido, se alborotó el país el pasado viernes cuando FIFA dio a conocer la manera en que elegirá las cabezas de grupo en Brasil 2014. Según la máxima rectora del balompié, el anfitrión y las siete primeras selecciones de su extraño Ranking, integrarán el bolillero número uno del sorteo que se realizará el próximo seis de diciembre.



Se escucharon entonces voces eufóricas y gritos de alegría, fueron redactadas notas y Tweets entusiastas, orgullosas, "patrióticas" y hasta ilusas. Se habló del camino fácil hacia la copa del mundo, aquella a la cual tenemos un 99% de posibilidades de asistir. Muchos lo tomaron como un plus a la hora de aspirar a levantar el trofeo; pero unos pocos lo recibimos como una simple decisión de FIFA para darle un poco de sentido a una lista mal puntuada que ellos mismos elaboran. Gran porcentaje de los aficionados lo vieron lógico, gracias a que una parte de la prensa les alimenta diariamente la idea de que "somos la mejor selección de Sudamérica", aún cuando las clasificaciones de Conmebol y de la entidad dirigida por el señor Blatter muestren a "una tal" Argentina muy superior.



La felicidad era evidente, pues desde el concepto de cada cual, merecido o no; Colombia sería por primera vez "el más fuerte" de su grupo en una Copa Mundo Absoluta. Me aventuré entonces a indagar la razón de tanta alegría, ¿qué era lo que Colombia garantizaba siendo cabeza de serie? Aun cuando ya sabía lo que me iba a encontrar, quería cerciorarme de las respuestas, y evidentemente, no me sorprendí con las explicaciones que encontré: "...evitar en primera ronda a potencias del fútbol como Brasil, Argentina, España, Italia, Alemania...". Frené en seco y pensé: "¿evitar? ¿Leí bien?". ¿Para qué queremos evitar a Brasil y Argentina si "somos la mejor selección de Sudamérica"? ¿Cuál es el miedo con Alemania e Italia, si en el Ranking que muchos usan como caballito de batalla, aquel al que le creen más que al mismo Jesucristo y el cual utilizan como escudo para tapar los desaciertos del entrenador, hasta hace dos meses estuvimos por encima de esas selecciones? Dicen y se contradicen. "Somos los mejores", pero qué miedo nos da enfrentarnos a las reales potencias.



Si somos conscientes de la manera de pensar del colombiano promedio y su proceder ante la derrota deportiva, ser cabeza de serie es perjudicial para la selección. Aquí están acostumbrados a pedir sin hacer y saber sin comprender. Algunos ya nos tienen tildados de favoritos y sin saber por qué, ya hablan de hasta dónde debemos llegar y cómo lo debemos hacer. Colombia trae una carga de 16 años sin ir a un Mundial de mayores, sumado a los deseos de algunos fanáticos de avanzar mínimo a cuartos de final, por lo cual, encasillarnos como el mejor del grupo le suma presión a la tricolor.



Yo le deseo lo mejor a la selección en la cita orbital, pero me es indiferente si cae en primera ronda o no, pues desde mi concepto, llegar a Brasil es el gran logro. Sin importar cómo le vaya a Colombia en el país de la samba, la tarea estará hecha una vez sellé su tiquete en las próximas fechas, y en adelante, cualquier cosa que haga el combinado nacional será ganancia.





Eso si, espero que en estos ocho meses sin competencia oficial, se le enfríe la cabeza a más de un hincha y piensen con claridad, pues algunos están "sobreilusionados", hacen cuentas de títulos, finales, semis y cuartos a manera de exigencia, en vez de contemplarlo tan solo como una posibilidad.





P.S.



Sobre la convocatoria, solo diré que me sorprende el espíritu emprendedor de José Pékerman, que se resiste a perder cualquier negocio y ha vuelto a llamar a Medina. Así mismo, por respeto a jugadores de la talla de Jackson Martínez, Aquivaldo Mosquera y Darwin Quintero, si en algún pasaje del partido noto que Steffan va a jugar contra Chile y ninguno de los anteriores nombrados está en el campo de juego, abandonaré inmediatamente el estadio Metropolitano; pues es un insulto ver a un cualquiera corriendo por el Roberto Meléndez, mientras jugadores de gran trayectoria internacional siguen esperando una oportunidad.