
Qué pueden tener en común Shakira, Irina Shayk, Carly Zucker, Susana Werner, Caroline Celico, Abbey Clancy? Entre otras cosas, ellas no son solo modelos, cantantes y personalidades públicas, sino que además son novias o esposas de futbolistas reconocidos como Pique, Cristiano Ronaldo, Julio Cesar o Kaka. Resulta que la pregunta surge porque hace un par de días un amigo tuvo los cojones suficientes y decidió salir del closet y después de una larga conversación me puse a pensar porque están difícil admitir la condición de homosexual, sobre todo si se es deportista. Pero al notar que los jugadores de élite siempre están con una mujer que cualquier hombre desearía me di cuenta del porque la dificultad y es que evidentemente al parecer un deportista de élite debe estar acompañado de una súper modelo, sino que lo digan Ryan Tannehill, Quarterback de los Miami Dolphins, esposo de Lauren Tannehill o el tenista Tomas Berdych novio de Ester Satorova.
Es claro que en una sociedad machista y sobre todo en juegos disfrutados y admirados, en su mayoría por hombres, como el fútbol, el basket, el fútbol americano y el rugby, que un jugador salga a los medios a decir que es homosexual seguramente dará de que hablar. –Se imaginan lo que puede pasar el día que CR7 diga “yo soy gay”-
Pero para que verdaderamente se destapen todos los deportistas homosexuales, como se hace en el mundo del cine, la televisión y el modelaje, faltaran algunos años más o por lo menos que el número de personas que salgan del armario sea mucho mayor al actual y eso que en los dos últimos meses varios han decidido quitar el cerrojo y salir libremente.
El primero de ellos fue el saltador olímpico Tom Daley quien en diciembre del año pasado publica en su cuenta de Twitter que la persona que lo hacia sentir feliz y seguro era un hombre. Un saltador olímpico, lease bien, "saltador". Pues bien este personaje fue durante dos días seguidos trending topic (#TomDaley) en Twitter.
A Daley le siguió el jugador de fútbol Thomas Hitzlspeger Hitz, para quienes no lo conocen fue jugador de la Lazio, West Ham y Everton, entre otros; jugó con la selección alemana 56 veces y en el 2007 estuvo a punto de casarse con su novia de 8 años. Sin embargo el acto de valentía de Hitzlspege se vio manchado con su paralela retirada del fútbol con 31 años y declarando que “no me veo jugando fútbol y haciendo esto al mismo tiempo”; la pregunta que cabria es ¿El machismo del fútbol es lo suficientemente grande para salir del closet y tener que retirarse?
Y después de investigar un poco, me di cuenta del porque Hitzlspege dijo lo que dijo, pues bien en 1990 el jugador Justin Fashanu declaró que era homosexual, 8 años después se suicido por la presión, los insultos y la demanda que tenía por un supuesto abuso a un joven de 17 años que jugaba en Maryland. Pasaron 18 años para que Oliver Rouyer fuera la primera persona del fútbol en declararse públicamente homosexual, el ex-entrenador del AS Nancy de Francia le dijo a L'Equipe “soy gay y me canse de mentir”.
Dos años más tarde en el 2010 Yoann Lemaire salió del FC Chooz, donde jugó 14 años, después de reconocer que era gay. En el 2011 Anton Hysen se retiraba después de decir que “no es aceptable ser un jugador homosexual”. También en el 2011 David Testo, ex-jugador del Montreal Impact, confeso su homosexualidad, un año más tarde se retiraba del fútbol porque ningún equipo lo contrataba, al final decía “No creo que las organizaciones estén dispuestas a contratar un futbolista gay”.
Miguel Ángel López, co-fundador de la revista Zero, le dijo a la revista Rolling Stone que tenía lista las fotos y la portada con un jugador del Real Madrid que a última hora se retracto y la nota no pudo ser publicada. Según López son muchos los jugadores homosexuales que la revista Zero ha querido sacar sin embargo los clubes donde actúan los jugadores “presionan, advierten y amenazan” para que las notas no sean publicadas.

Lo curioso del caso es que justamente en países como Inglaterra, Alemania, España, Argentina y Francia donde el índice de aceptación de homosexuales supera el 70%, es donde más se discrimina esta orientación sexual en los estadios de fútbol; es más en Inglaterra Clarke Carlisle, presidente del sindicato de jugadores, contabilizaba, en el 2012, 8 futbolistas homosexuales y ninguno de ellos quiso dar un paso al frente porque temían por sus vidas.
La discriminación dentro del mundo deportivo es tan grande que la comunidad gay tiene sus propios juegos olímpicos, “los gay games” celebrados por ultima vez en Alemania con más de 70 países participantes, 10 mil atletas y 0 prensa como la pueden tener los Olímpicos de Invierno, los X Games, un Mundial o los Juegos Olímpicos.
El ultimo caso fue el de Michael Sam quien con 24 años y sin estar “drafteado” se jugó su futuro en la NFL diciendo “Mi nombre es Michael Sam, soy jugador de fútbol americano y soy gay”. Sam que sin importar las consecuencias de sus declaraciones puso en jaque a la NFL pues sus números son de un jugador para ser escogido en el 1er draft. Ídolo de la afición de Missouri y uno de los mejores jugadores universitarios de defensa de la pasada temporada jugando en la mejor y más competitiva conferencia del fútbol americano universitario, la SEC, anotó más de 11 sacks y 19 tackles para pérdidas de yardas, (fueron las mejores estadísticas de su división), consiguió el título de Mejor Jugador de Defensa del Año en la SEC y alineado en la selección ideal de todas las conferencias universitarias, el “First-Team All-American”. Hasta el momento este es el caso más relevante porque sus antecesores todos se han retirado, mientras que Michael Sam, hizo la declaración antes que su carrera profesional inicie, Ya veremos que pasa en el Draft de este año.Por ahora parece que el 2013 fue el año en que empezaron abrir las puertas para que los deportistas homosexuales den un paso al frente, pues personajes como Jason Collins (NBA), Brittney Griner (WNBA), Robbie Rogers (MLS), Dareen Young (WWE), Tom Daley y ahora Michael Sam, ya quitaron la chapa de un armario que al parecer tenia cerrojo, candado y estaba trancada; pero más que eso fue el primer paso para que la afición acepte que en el deporte no pueden existir este tipo de tabúes.
Es imposible pensar que si Messi fuera homosexual no seguiría siendo el mejor jugador de fútbol del planeta, que si Falcao se declarará abiertamente gay dejaría de hacer la cantidad de goles que hace, si Peyton Manning lo fuera, no dejaría de ser uno de los mejores Queterback de la NFL, nadie podría decir que si Lebron James fuera gay no sería el mejor jugador de la NBA. Al final es claro que la orientación sexual que tengan los deportistas no les quitará sus habilidades deportivas ni tampoco implicaría que dejaran de ser ídolos mundiales. Sin embargo y hasta que la afición del deporte no lo vea como un tabú, casos como el Michael Sam no serán vistos muy a menudo, lo cual es curioso porque el tema de la vida personal termina por ser secundario ya que ellos o ellas, siendo heterosexuales u homosexuales no dejaran de ser estrellas deportivas.
@DavidGonzalezH_
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